
La historia de La Casa del Aceite
La Casa del Aceite se alza en el corazón del casco histórico de Córdoba, una casa que ha vivido muchas vidas.
Hace siglos fue un lugar de cuidado y refugio, donde viajeros y vecinos encontraban descanso. Más tarde, las familias hicieron su hogar en la planta superior, llenando las estancias de alegría y el ritmo de la vida cotidiana. En la planta baja, una animada taberna acogía a los vecinos que se reunían para compartir tapas, vino y largas conversaciones.
En el siglo XX, la casa se convirtió en el hogar de un comerciante de aceite de oliva. Entre sus muros se hablaba de cosechas y olivares, y el aire se impregnaba de los susurros del “oro líquido” de Andalucía.
Hoy, tras una cuidada restauración, La Casa del Aceite vuelve a abrir sus puertas, esta vez para recibir a viajeros de todo el mundo. Cada apartamento es un homenaje al espíritu eterno de Córdoba: cálido, acogedor y lleno de tradición.
Al alojarte aquí, no solo te hospedas en un apartamento turístico; pasas a formar parte de la historia viva de una casa que siempre ha sido un lugar de encuentro.

